El Omaha es un de las modalidades de poker que más popularidad está ganando en los últimos tiempos gracias a que son muchos los jugadores profesionales que se han pasado a ésta, y a la gran acción que se produce en sus partidas. Hay que tener en cuenta cuando juguemos a Omaha la gran varianza que conlleva, aunque todo esto será tratado en otros artículos.

En este artículo, nos vamos a centrar en las reglas básicas del Omaha para que los jugadores principiantes puedan dar sus primeros pasos en el juego.

Antes de que se repartan las cartas a los jugadores, los jugadores a la izquierda del dealer colocan la ciega pequeña y la ciega grande respectivamente.

Una vez colocadas las ciegas, se reparten 4 cartas a cada jugador. Comienza a hablar el jugador inmediatamente a la izquierda de la ciega grande. Dependiendo de que se esté jugando en la modalidad Limit, no Limit o Pot Limit, la cantidad de las apuestas podrá cambiar, pero la metodología del juego no cambia. Una vez completada la primera ronda de apuestas, se reparte el flop, tres cartas boca arriba, que son comunes para todos los jugadores. El objetivo del Omaha es conseguir la mejor mano de 5 cartas con 2 cartas de las cuatro que se nos han repartido y 3 de las comunitarias.

Terminada esta ronda de apuestas se reparte el turn, otra carta boca arriba, y se lleva a cabo una nueva ronda de apuestas. Terminada ésta, se reparte el river, la última carta de las cinco comunitarias, y se lleva a cabo la última ronda de apuestas antes del showdown.

Como podéis observar, el juego es prácticamente igual al Texas Hold’em con la salvedad de que se nos reparten 4 cartas en lugar de dos a cada jugador y de que estamos obligados a utilizar dos de nuestras cuatro cartas para completar nuestra mano, no una, ni 3, ni 4. DEBEMOS UTILIZAR 2 CARTAS DE LAS 4 QUE SE NOS REPARTEN Y 3 DE LAS 5 DEL FLOP.

Hago especial hincapié en esto porque son muchos los jugadores novatos que cometen este error. Veamos un ejemplo:

Nuestras cartas:
Comunitarias:

Es común cometer el error de pensar que tenemos escalera con el o color con el , pero no tenemos ninguna de esas dos manos, nuestra mejor mano en esta ocasión sería , o lo que es lo mismo pareja de reyes al As. En cambio, si nuestras cartas hubiesen sido por ejemplo si que tendríamos escalera formada por nuestro y de las comunitarias.

Como habréis podido observar, a pesar de tener mucha similitud con el Texas Hold’em, el Omaha es una modalidad que tiene sus particularidades y que además, debemos tener en cuenta la agresividad de sus partidas, debido principalmente al gran número de manos de alto rango, proyectos que consiguen los jugadores, y a la gran varianza a largo plazo.